CARTA DE LA ACADEMIA UNIVERSAL DE CULTURAS

Reunidos por primera vez el 9 de noviembre de 1992 a iniciativa de Elie Wiesel, Premio Nobel de la Paz, proclamamos nuestra voluntad de unirnos para reflexionar juntos sobre el siglo XXI y, en particular, sobre el mestizaje de civilizaciones que ya se está creando con los movimientos migratorios voluntarios o forzados en todo el planeta.
 

Con este fin, acordamos la creación de una Academia Universal de Culturas, compuesta por mujeres y hombres consagrados a lo verdadero y a lo bello, y preocupados también por el bien, es decir, por los valores que deben inspirar a las nuevas interdependencias entre las culturas.
 

Fundada en 1992, 500 años después del « Descubrimiento de América », desea el término de un período que, abierto al establecimiento de contactos entre todas las sociedades del mundo, fue muy a menudo un tiempo de dominación y de persecución de unos y otros.
 

La Academia organizará investigaciones científicas, encuentros, aventuras creadoras, premiará especialmente todo lo que puede contribuir a la lucha contra la intolerancia, la xenofobia, la discriminación contra las mujeres, el racismo y el antisemitismo. Apoyará el combate contra la miseria y la ignorancia así como contra la degradación deliberada de ciertas formas de vida.
 

Se compromete a difundir sus ideas a partir de la escuela, a través de los medios de comunicación y de todos los instrumentos de la enciclopedia del futuro.
 

Reunidos por esta ambición común y urgente, los miembros fundadores de la Academia Universal de Culturas quieren mobilizar todos los medios de inteligencia e imaginación humanos al servicio de esta ética.